Ruta por el Casco Histórico de Agüimes

Agüimes fue lugar de poblamiento antes de la llegada de los primeros conquistadores castellanos. Sobre el antiguo asentamiento aborigen se levantó un pueblo. Tras la conquista de las Islas Canarias ( Siglo XV ) Agüimes es cedido por la Corona, como feudo episcopal a las autoridades religiosas de la Isla, en prueba de agradecimiento por la colaboración prestada a los conquistadores castellanos. Agüimes fue fundada en el año 1486.

El Casco Histórico de Agüimes invita a pasear por sus calles y plazas; a descubrir  sus rincones y las numerosas esculturas que nos hablan de personajes y tradiciones del lugar.

Para comenzar, le proponemos visitar el Centro de Interpretación del Casco Histórico. El Centro muestra al visitante la evolución urbana desde la Prehistoria hasta nuestros días a través de las técnicas y materiales de construcción, los diferentes elementos constructivos y ornamentales, las edificaciones más características y los artesanos que las hicieron posible. También podemos observar los restos arqueológicos de un enclave prehispánico al que se superpone la ermita de San Antonio Abad.

Junto al acceso a este edificio podemos admirar la escultura “Princesa Masequera”, Princesa Aborigen, hija de Fernando Guanarteme y bautizada como Catalina, la cual vivió y murió en Agüimes a principios del siglo XVI.

Para continuar sugerimos subir por la calle Sol situada justo detrás del Centro. Junto al número 5 se encuentra la antigua Casa de Don Higinio, edificio de traza señorial del siglo XVIII, actual Centro de Igualdad. Unos metros más arriba el Hotel Villa de Agüimes, que en otros tiempos estuvo destinado entre otras a la Casa del Médico, calabozo y sede del Ayuntamiento.

En breve estaremos en la plazoleta dedicada al escritor agüimense, Orlando Hernández Martín. Aquí se encuentra la escultura “Homenaje a la Música” a través de la que se puede escuchar música clásica en diferentes momentos del día.

Desde aquí ya se observa el lateral del Templo de San Sebastián de estilo neoclásico, declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en 1981. En lo alto de la fachada se ubica la imagen en Mármol de San Sebastián. Su interior alberga imágenes de artistas como Luján Pérez (el más importantes imaginero canario), Martín de Andujar, Lorenzo de Campos y de la Escuela Sevillana entre otras.

La Plaza de Ntra. Sra. Del Rosario se encuentra justo frente a la iglesia.

La devoción de Agüimes a la Virgen del Rosario procede del año 1645 en que fue nombrada protectora contra la invasión de una plaga de langostas.

En este entorno se ubican varias esculturas que le invitamos a descubrir como la de  “Mariquita Sánchez”, el busto de Juan Melián Alvarado benefactor del pueblo, el “Homenaje al Carnaval Antiguo” y el “Burro con albarda”

Saliendo de la plaza del Rosario y tomando como referencia la escultura del “Burro con Albarda” continuando a la derecha nos vamos adentrando en el barrio de Santo Domingo, donde se ubicó en el siglo XVI la ermita de Ntra. Sra. de las Nieves integrándose en su conjunto el convento de los Dominicos, frente a la actual plaza de Santo Domingo.

Esta Iglesia-Ermita y Convento, terminaron siendo pasto de las llamas en un incendio ocurrido el 3 de Julio de 1887.

Sugerimos desde la Plaza de Santo Domingo continuar por la calle Antonio Vicente González indicada por su propia escultura y la casa donde nació; luego podemos tomar el callejón Guayadeque hasta el final desde donde se divisa gran parte del Barranco de Guayadeque.

Volvemos a la plaza del Rosario pero esta vez por la calle Morales Viera y Alejandro Hidalgo. Desde aquí  destaca al fondo del paisaje el Monumento Natural Roque Aguayro.

Desde la Plaza del Rosario continuamos por la Calle Progreso donde podremos visitar el Hotel Casa de los Camellos, en otros tiempos Casa Señorial de campo destinada a las labores agrícolas.

De nuevo en la calle Progreso podemos echar un vistazo a la esculturas de los callejones Retama “El Camello” y El Reloj “Homenaje a los enamorados”, para luego continuar y llegar hasta el Parque de los Moros donde se encuentra el  Palacio Episcopal, el cual alberga en varias de sus dependencias el Museo de Historia de la Villa.