Museo de la Cal de Risco Verde y su entorno

El Museo de la Cal de Risco Verde, localizado en el paseo marítimo de Arinaga, en un conjunto de antiguos hornos constituye una interesante apuesta por la difusión de la actividad artesano-industrial, describiendo el proceso de obtención de cal a partir de las piedras calizas localizadas en las proximidades del lugar.

La cal desempeñó un papel fundamental para la elaboración de morteros con los que fijar los elementos constructivos, para las cubiertas de torda de tierra y cal, para impermeabilizaciones y fundamentalmente, para la aplicación de los continuos enjalbegados que cubrieran las paredes.

Para la obtención de la cal se introducen en el interior del horno las piedras calizas, ocupando prácticamente toda la cavidad. Una vez prendida la leña, el calero debía cuidar que el fuego permaneciera encendido y con una temperatura idónea (900-1000ºC).

Se trata de un proceso que podía durar varios días, pasados los cuales se extraían las piedras, se machacaban y se cernía el polvo resultante a fin de eliminar las impurezas.

La costa del municipio, en especial la zona de Arinaga, es rica en piedras calizas o calcáreas (caliche).

Los habitantes de Agüimes, a lo largo de los siglos, obtuvieron de este lugar la cal necesaria para sus construcciones, localizándose en los mismos emplazamientos los hornos necesarios para su transformación.

Agüimes, 27 de diciembre de 1634
“Sepan cuantos esta carta vieren como yo Gaspar de Mesa, vecino de esta villa de Agüimes, por esta presente carta me obligo de dar y pagar a Andrés López Espino, vecino de esta Villa, veintiséis cahíces de cal expuesto a la boca del horno, como es uso y costumbre”

Como complemento, el visitante puede realizar un itinerario exterior, que ha sido diseñado para apreciar, entre otros aspectos, interesantes particularidades sobre la fauna y flora del entorno.