En Agüimes descubrimos varios lugares poco conocidos para visitar

Con la llegada de las vacaciones de verano es normal que consultemos periódicamente las guías turísticas para intentar buscar un destino que visitar en familia o acompañados por el grupo de amigos, aunque en muy pocas ocasiones conocemos otros puntos de la geografía canaria, que vamos a centrar exclusivamente en nuestro municipio, y que no aparecen en esas guías.
De esta manera, el recorrido nos lleva en primer lugar a Bahía de Formas, en el linde entre Agüimes y Santa Lucía, un referente del windsurf y, poco a poco, también del turismo deportivo en la isla, sin mencionar que es un lugar de mucha fauna marina para dejarse ver y maravillar por toda aquella persona que se encuentre en el lugar.
Muy cerca de Bahía de Formas podemos visitar un huella de las actividades de antaño en las Salinas de Arinaga, ubicadas en la ribera del mar del extremo sur de Arinaga y dentro del ámbito de la zona industrial que formaban parte del complejo salinero localizado en la costa del Sureste, del que en la actualidad solo quedan en activo otros dos ejemplos: Tenefé y Bocabarranco.
Otro punto de Agüimes, hasta hace pocos meses totalmente desconocido y que a raíz de un reportaje periodístico no ha dejado de ser un lugar de obligada visita, es el Barranco de Barafonso, conocido también como de Las Vacas, en Temisas, que recuerda, a una escala muy reducida, a estampas tan icónicas de Estados Unidos como las del Cañón del Colorado o el Parque Nacional Tierra de Cañones.
En pleno verano, con las altas temperaturas, disfrutar de un día de playa con nuestras mascotas es también posible en la Playa de los Cuervitos, una pequeña cala de arena oscura y piedras poco frecuentada por bañistas que ha sido habilitada por el Ayuntamiento de Agüimes y que es el escenario perfecto para que los animales jueguen a sus anchas.
La lista, a la que se podrían añadir otros puntos del municipio, se completaría con los que sí son sobradamente conocidos, tanto por el turista local como extranjero, y que nos llevarían, entre otros, a Arinaga, playa que cuenta por segundo año consecutivo con Bandera Azul; Vargas, el paraíso para la práctica de deportes acuáticos como el windsurf o el kitesurf; Cabrón, uno de los referentes del buceo en la isla; el Observatorio Astronómico de Temisas y sus sesiones de observación del cielo tanto diurnas como nocturnas; Guayadeque, para descubrir las casas cuevas y el impresionante paraje que esconde; o Los Letreros de Balos, uno de los rasgos más destacables del patrimonio arqueológico del Sureste de Gran Canaria.
Y, finalmente, el casco histórico de Agüimes, donde podemos realizar una visita guiada con paradas en el Centro de Interpretación, el Museo de Historia o en el Templo Parroquial de San Sebastián, así como disfrutar en sus calles del museo al aire libre y de la gastronomía en los varios restaurantes, bares y terrazas que nos encontraremos.

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